¿Qué es la MUS, Movilidad Urbana Sostenible? : Rediseñando la Ciudad para las Personas, no para los Autos

«Urbanismo y Movilidad Sostenible conforman un binomio inseparable».

Julián Sastre

Durante el último siglo, nuestras ciudades fueron diseñadas bajo una premisa silenciosa pero devastadora: la supremacía del automóvil. Hoy, como diseñadores urbanos, nos enfrentamos a las consecuencias de ese paradigma: congestión, contaminación y fragmentación social. La respuesta a esta crisis no es solo tecnológica, es morfológica. La movilidad urbana sostenible ha dejado de ser una rama de la ingeniería de transporte para convertirse en la columna vertebral del diseño urbano contemporáneo.

En este artículo, desglosaremos qué significa realmente este concepto y por qué es imposible diseñar la ciudad del futuro sin colocar la movilidad sostenible en el centro de la ecuación.

¿Qué es la Movilidad Urbana Sostenible? Más Allá del Transporte

A menudo confundimos movilidad con transporte, pero la diferencia es sustancial. Según definiciones académicas y de ONU-Hábitat, la movilidad urbana sostenible es un sistema que permite satisfacer las necesidades de acceso y desarrollo de las personas minimizando los costos sociales, ambientales y económicos.

No se trata solo de movernos «más limpio» (coches eléctricos), sino de movernos «mejor». El académico David Banister propone un cambio de paradigma basado en cuatro principios clave: sustituir la necesidad de viajar (teletrabajo, servicios digitales), cambiar el modo de transporte (del coche a la bici o el tren), reducir las distancias (diseño compacto) y mejorar la eficiencia tecnológica.

Los Tres Pilares de la Sostenibilidad en la Movilidad:

  1. Social: Garantizar la equidad. Un diseño urbano exitoso es aquel que democratiza el acceso a las oportunidades, independientemente de si el ciudadano posee un coche o no.
  2. Económico: La congestión cuesta millones a las ciudades. Por el contrario, la movilidad activa genera riqueza. En Copenhague, se ha calculado que cada kilómetro recorrido en bicicleta aporta un beneficio neto a la sociedad de 0,64 €, principalmente por ahorros en salud y productividad.
  3. Ambiental: Reducir la huella de carbono y mejorar la calidad del aire es innegociable ante la crisis climática.

La Importancia de la Movilidad en el Diseño Urbano

¿Por qué un diseñador urbano debe obsesionarse con la movilidad? Porque la infraestructura de transporte dicta la forma urbana. Existe una relación simbiótica: no puedes tener una ciudad densa y vibrante si diseñas calles para coches que viajan a 60 km/h.

1. Salud Pública y «Calles Completas»

El diseño urbano es una herramienta de salud preventiva. La implementación de Calles Completas (Complete Streets) —vías diseñadas para peatones, ciclistas, transporte público y coches simultáneamente— fomenta la actividad física pasiva. Estudios demuestran que el transporte activo reduce el riesgo de mortalidad por todas las causas en un 10% y disminuye la incidencia de diabetes tipo 2 y enfermedades cardiovasculares.

2. Densidad y Desarrollo Orientado al Transporte (TOD)

El modelo de expansión dispersa (sprawl) es insostenible. La respuesta desde el diseño es el TOD (Transit-Oriented Development). Este enfoque, estandarizado por el ITDP, propone concentrar viviendas, oficinas y comercio en radios de 500 a 800 metros alrededor de estaciones de transporte masivo. Ciudades como Curitiba (Brasil) demostraron que alinear la densidad de los rascacielos con los ejes de autobuses rápidos (BRT) no solo optimiza el transporte, sino que preserva el suelo y ordena el crecimiento de la ciudad.


Estrategias de Diseño para Transformar la Movilidad

Para pasar de la teoría a la práctica, los diseñadores urbanos estamos utilizando herramientas innovadoras que reconfiguran la trama física de la ciudad:

  • Las Supermanzanas (Superblocks): Popularizadas por Barcelona, consisten en pacificar el tráfico en el interior de un conjunto de manzanas (9 bloques), desviando el flujo vehicular al perímetro. Los resultados son contundentes: en el barrio de Sant Antoni, la contaminación por NO2 se redujo un 25% y el ruido ambiental disminuyó significativamente, devolviendo la calle a los vecinos para la socialización.
  • La Ciudad de los 15 Minutos: Propuesto por Carlos Moreno, este concepto busca que todas las necesidades esenciales (trabajo, abastecimiento, salud, educación, ocio) estén a menos de 15 minutos a pie o en bicicleta. Esto desafía la zonificación tradicional y exige un diseño de usos mixtos capilar y distribuido.
  • Urbanismo Táctico: Intervenciones ligeras, rápidas y baratas (pintura, macetas, bolardos) para probar cambios en la geometría vial antes de hacer obra civil permanente. Es una forma de validar el diseño centrado en las personas con bajo riesgo.

Conclusión

La movilidad urbana sostenible no es una «capa» extra que se añade al diseño de la ciudad; es su ADN. Como profesionales, tenemos la responsabilidad de dejar de diseñar para máquinas y volver a diseñar para la escala humana. Las evidencias de Bogotá, Copenhague y Barcelona nos muestran que priorizar el caminar, el pedalear y el transporte público no solo salva al planeta, sino que crea ciudades más prósperas, saludables y justas.

¿Estás listo para repensar la calle?

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